sábado, 8 de diciembre de 2012

El gran placer de la vida

Desde que llegué a este país, sufro de lo que he dominado el mal del sueño.
Esto quiere decir que no duermo todo lo que me gustaría dormir.

Soy la típica persona capaz de dormir en cualquier, repito CUALQUIER, sitio. Trenes, aviones, suelos, rocas, playas, bares, discotecas.... y también soy capaz de dormir un número considerable de horas.

Vamos lo que viene siendo una persona con el sueño profundo, aunque no tanto como mi madre y mi hermano, que son inmunes al ruido!

Mi "problema" viene cuando aterrizo en este país y todos los días a las 7 de la mañana ya tengo los ojos como platos. Esto sería genial si no fuera porque realmente necesito dormir un poquito más, estoy destrozada y con mucha falta de sueño.

Así que hoy domingo, como es habitual, me he despertado a las 7 de la mañana en punto, y dando vueltas y vueltas en la cama he decidido hacer una de las cosas que más me gusta en el mundo:

Comer un super desayuno y volver a meterme en la cama!


Me he hecho unos estupendos huevos revueltos con queso y jamón (receta de La Cristi)
dos tostada con mermelada
un Nesquik fresquito para el verano
y por supuesto, dos kiwis Neozelandeses!

He decir que el desayuno, más una hora leyendo en la cama ha sido mano de santo, porque me he quedado dormida, por primera vez desde que llegué aquí, hasta las 1!!

QUE GOZADA!

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