miércoles, 23 de enero de 2013

PULGAS

Creo que con el título lo decimos todo, ¿no?.

Bueno, para quien siga sin entenderlo, parece ser que tenemos un ataque de pulgas. No sabes al 100% si son o no son, yo sigo teniendo la esperanza de que no, pero aqui mi compi de viaje esta casi segura de que si. Sus palabras textuales son:

"La marca de las pulgas son picaduras de 3 en 3."

En fin, cambiando de tema, hemos reanudado nuestro Great Walk por el Abel Tasman



Con tan mala suerte que el primer día nos hizo un día estupendo pero el resto de los días lluvia torrencial. Pero esperar que lo contamos desde el principio.

Decidimos reanudar el track desde la mitad, que es donde está el siguiente aparcamiento. Bueno pues ahí nos plantamos a las 5 de la tarde del día anterior a nuestro track porque teníamos que cruzar una explanada de playa como a las 6 de la mañana del día siguiente, por lo que decidimos pasar la noche en el aparcamiento del Parque Natural.

Evidentemente a la media hora no podíamos más de estar en el aparcamiento rodeadas de abejorros, moscas, mosquitos, pulgas y demás, por lo que decidimos dar media vuelta, volver a cruzar toda la montañita e ir al "pueblo" más cercano a pasar la noche (en el coche por supuesto).

Por lo tanto el día que empezábamos el track nos levantamos a las 5 de la mañana para llegar a la orilla a las 6 y poder cruzar al otro lado, que es donde teníamos el camping.

Ahora, ¿qué fue lo que pasó? que las horas de la marea las miramos cuando se suponía que teníamos que hacer el camino, es decir, hace una semana.

AVISAMOS:
La marea cambia mucho de una semana a otra, vamos cambia tanto que estuvimos esperando de 6 de la mañana a 12 del medio día para poder cruzar en el maravilloso aparcamiento.



Una vez pasada la pesadilla de cruzar a la otra orilla, llegamos al camping de Awaroa, donde teníamos todo el día para relajarnos en la playa. Cuál es nuestra sorpresa, que al llegar el camping estaba infestado, repito INFESTADO, de mosquitos.

Así que a las picaduras de las pulgas le tenemos que añadir las picaduras de los mosquitos, que por cierto nos han dado reacción y tenemos el cuerpo deformado de picaduras!

Aunque aquí no acaba nuestra aventura. Después del día en la playa y volver a nuestra tienda de campaña nos encontramos con un pequeño agujero, suponemos que hecho por algún tipo de roedor, al que le encanta el muesli rancio y pasado por la humedad.

El muy cabrito, nos ha hecho un precioso destrozo en la tienda, que añadido a mi estupenda inteligencia de cortar con la navaja dentro, nos ha quedado una tienda llena de parches. Pero seguimos creyendo que nos durará hasta Australia.


En fin, que ya una vez destrozadas, pasar una noche de ataques continuos de mosquitos y otros animales no reconocidos de camino al baño. Después de una tormenta digna de libro, mucho hambre y mucha mierda en nuestro cuerpo, cogimos de vuelta nuestros macutos y nos pusimos a andar otra vez.

Hasta ahora, que por nuestra higiene personal, hemos creído necesario pagar una noche de hostal para poder ducharnos.

Ahora olemos a rosas, tenemos el pelo suave como la seda para una entrevista de "trabajo" que tenemos mañana por la tarde.

sábado, 19 de enero de 2013

¿Monja o puta?

Llevamos una semana completamente aisladas de la sociedad.
Nos aventuramos a hacer uno de los Great Walks, en concreto el Abel Tasman Coast Track, que por desgracia tuvimos que suspender el segundo día a causa de la lluvia.



Se nos ocurrió llamar a la familia que nos acogió la ultima vez, y esta vez nos dieron una cama estupenda y una buena ducha caliente, que por cierto, falta nos hacía!



Después de dos noches con nuestros Yayos neozelandeses, como les hemos bautizado, nos metimos de pleno otra vez en la naturaleza!



Nos fuimos a dos campings en medio de la nada, prácticamente solas y la verdad que genial, desconexión total, pero claro después de cuatro días sin una ducha, sin mandar noticias a nuestras respectivas familias desde hacía más de una semana y viviendo en plan a lo salvaje, decidimos ir a la ciudad más cercana para sociabilizarnos de nuevo. Y qué horror!!!



No encontramos ningún sitio donde dormir, por lo que hicimos noche en el coche, y como no es el sitio más cómodo, pensamos en salir a tomarnos unas copas.

Bueno, eso si que era a lo salvaje. Todo el mundo borracho, las chicas, si no enseñaban todos sus poderes por arriba, lo enseñaban por abajo. Y no va una pilingui y nos dice que por qué vamos así vestidas?? Que si venimos de Alaska dice la tía sin vergüenza! Lo peor de todo es que no fue la única que nos pregunto si no teníamos calor por como íbamos vestidas.

A punto estuve de contestarle que nosotras no éramos putas y que mejor que ella se tapara un poquito que se iba a constipar.

Os aseguro que no íbamos con nuestra vestimenta de montaña. Natalia iba con unos vaqueros y una camiseta y yo iba con una falda larga (por cierto monisima) y una camiseta.

Vamos que hoy he os hecho una paradita en un cafe y ahora mismo volvemos a coger el coche destino naturaleza, la ciudad nos ha trastocado. Fue llegar y volvernos locas otra vez; que si movil, que si skype, que si McDonalds.

Ya no aguantamos más, nos quedamos con lo salvaje, pero de verdad!








viernes, 11 de enero de 2013

LA CONFIANZA ES POSIBLE

Hace una semana que he vuelto a aterrizar en Nueva Zelanda, y vuelvo a reiterar que este país es increíble. No deja de sorprenderme!

Estos últimos días he estado viajando con dos Natalias. Natalia mi prima (que vino de visita) y Natalia Cuevas (que se queda conmigo en esta great adventure).

Aterrizamos las tres en el aeropuerto de Christchurch, el mismo día, pero a diferentes horas y fue ahí donde empezó nuestra gran aventura.


Nos quedamos en Christchurch unos días, planeando a dónde ir y qué hacer. Decidimos coger carretera y dirigirnos a Kaikoura donde teníamos pensado pasar la noche. Sin embargo nada más salir de la gran ciudad, nuestros planes cambioron radicalmente cuando acogimos en nuestro coche a un autoestopista, que a parte de ser guapísimo resultó ser argentino.

Él se dirigía hacia Nelson (al norte de la isla sur) así que ni cortas ni perezosas cambiamos nuestros planes y nos dirigimos más al norte. No llegamos a llevarle hasta Nelson, pero le dejamos bastante cerquita.



Al día siguiente volvimos a coger coche para acercarnos al parque natural de Abel Tasman, y por fortuna el camping al que queríamos ir estaba lleno. Digo por fortuna porque la solución que se nos ocurrió fue mucho mejor y más auténtica.

Decidimos tocar la puerta de una casa y preguntarles si podíamos acampar esa noche en su jardín. Ellos, sin dudarlo ni un solo segundo, no sólo nos dejaron acampar en su jardín, sino que nos abrieron las puertas de su casa de par en par!


Al despedirnos de ellos, nos regalaron un paquetito de unos pececitos muy pequeños, que pensamos que eran una especie de camarones o algo así. Pero para nuestra grata sorpresa, cuando los empezamos a cocinar en nuestro maravillos camping gas, nos dimos cuenta que no era cualquier pescado, si no que eran ANGULAS!



Nada de la Gula del Norte, las de verdad de la buena!

No es aquí donde termina nuestra buena suerte con la maravillosa cultura neozelandesa.
Ayer por la noche tuvimos otra grata sorpresa, cuando llegamos a Nelson sin ningún sitio donde dormir decidimos pasar nuestra primera noche en el coche.

Pero parece ser, que los neozelandeses no quieren que lo pasemos mal, porque cuando estábamos cocinando la cena en una acera, una familia que vivía justo donde aparcamos el coche nos ofreció un cuarto con una cama de matrimonio en su casa. Y cómo no, no pudimos negarnos. Así que una vez más, vuelvo a flipar con este país.



Para terminar este post. Quiero recalcar, que no estamos siendo NADA desorganizadas. Tenemos un orden muy estricto en el coche y queremos que sepáis que Ikea no nos llega ni a la suela de los zapatos.

Primero fuimos a por el material, que por cierto nos salió muy barato, bueno más bien gratis:



Y luego nos pusimos manos a la obra para crear nuestro maletero/armario/baño/cocina:



viernes, 4 de enero de 2013

BYE BYE FIJI!

Nos despedimos de nuestras fantásticas Islas Yasawa, y nos adentramos en la Isla principal de Fiji.



Después de coger un barquito de 5 horas, llegamos al puerto de Nadi y cogemos el bus gratis destino al aeropuerto.  Ahí nos espera un Toyota automático, del año de la tana, pero que funciona como la seda, a excepción de la ventanilla del piloto que baja, pero no sube.

Contentas con nuestro alquiler, cogemos carretera con destino a Lautoka, donde teníamos reservado un hotel de "los buenos" puesto que el hostal donde nos quedamos la primera noche en Nadi era un antro, y por no volver, decidimos pagar un par de dólares más, así que siguiendo el consejo de una italiana y un japonés que nos recomendaron un hotel muy barato pero decente, ahí que nos presentamos. (hicimos reserva primero, y según booking tenían una oferta irresistible)

Y en qué momento seguimos su consejo...

Cuando llegamos no tenían habitaciones de sobra, estaban al completo y nos mandaron a otro "hotel" por decir algo, porque tenía más pinta de prostíbulo que de hotel. La recepcionista, una india bastante antipática casi que nos echó de su arén. No nos quedó muy claro por qué..

Volvimos otra vez primer hotel para que nos solucionaran el problema de nuevo, y vemos como buscan en las páginas amarillas hoteles por la zona.

Mi prima y yo estábamos ya pensando en que esa noche nos iba a tocar dormir en el coche alquilado, cuando por fin encuentran un hotel "muy bueno" muy cerca de donde estábamos. Cerca estaba, ahora muy bueno, lo que se dice, no era.

También tenía pinta de prostíbulo, pero esta vez era más grande que el otro y con música.

Nos llevaron a nuestra habitación y, bueno, mejor me guardo mis comentarios y cuento los hechos. !CUCARACHAS!

Básicamente estuvimos atrincheradas en la cama hasta el día siguiente, y nos vigilamos las dos veces que usamos el baño, por si salía al ataque.

Lo único bueno de todo esto, es que conseguimos cenar gratis, con la protección de una simpática agente de la policía, que por lo que dedujimos, estaba aburridísima en su guardia de noche.



Nuestra estancia en la Isla principal no acaba aquí, pero el día siguiente mejor lo escribo en otro post, donde explicaré nuestra experiencia con mucho barro, lluvia y cómo colarse en un super hotel de lujo.

martes, 1 de enero de 2013

FELIZ AÑO NUEVO

Este año he tenido la grandísima suerte de pasar fin de año en el paraíso.
Tuve unas navidades un poco triste en el aeropuerto, pero una fantástica bienvenida a Fiji!



La primera noche me alojé en un hostal de mala muerte cerca del aeropuerto. La gente muy simpática, pero el sitio, lo que viene siendo limpio, no era.

El 26 por la mañana me recogió una furgoneta que me dejó en el puerto de Nadi donde me subí a un bote con destino a la Isla de Waya. Este sitio fue increíble y donde me encontré con mi queridísima prima NATA, la cual estaba de los nervios porque no sabía si yo había llegado sana y salva.



Aqui pasamos Fin de año, donde nos tomamos una copa a la salud de toda nuestra familia, que estaban también "bastante preocupados". Vamos que el único preocupado por nosotras era el novio de mi prima. Que después de 3 días sin poder mandar noticias porque no teníamos ni internet ni señal en el teléfono, fue el único que se molestó en escribir un mail preguntando si estábamos bien.

Aunque no nos lo tomamos a mal, puesto que en nuetra familia siguen el lema de:

NO NEWS, GOOD NEWS!

Bueno después de unos días en el paraíso, buceando, pescando, tomando el sol, y comiendo, he de decir que este sitio es PRECIOSO!

Y he aqui una muestra de mi felicidad absoluta!



Reconozco que no es oro todo lo que brilla. Y algún que otro problemilla de salud si que estoy teniendo; como por ejemplo una especie de sarpullido en los pies y en las manos, nada agradable a la vista. (Esta un poco retocada para que no diera tanto asco)



Me han dicho un montón de cosas que podrían ser, pero con las que más me quedo son:

1.   He tocado un coral que me ha dado una especie de reacción alérgica.
2.   Un sarpullido de calor.

Esta última es un tanto curiosa, yo la verdad que no lo había oído nunca, pero parece ser, que a veces, cuando hace mucho calor tu piel sufre una especie de golpe de calor que hace que te "hierva" la piel.

En fin, sea lo que sea, no me puedo quejar, porque estoy en el PARAÍSO!



Una vez más, gracias a mis padres por sus regalos de navidad, un estupendo jamón serrano, chorizo y lomo (que casi se queda en aduanas de NZ, gracias a que mi prima suplico para que no se lo quitaran de camino a Fiji) y esta preciosa camiseta de una rana!

FELIZ AÑO NUEVO A TODOS!