miércoles, 27 de febrero de 2013

OBJETIVOS DE LA VIDA

Ayer día 27 de Febrero se acabó nuestra primera etapa del viaje.

Terminamos por completo con la Isla Sur de Nueva Zelanda, no sin antes pasar a saludar a nuestro Yayos neozelandeses. Los mismos que nos acogieron al principio del viaje.




Nos quedamos con ellos 4 días y fue fantástico. Aparte de cebarnos a comida deliciosa, de enseñarnos a hacer un pan riquísimo y todas las conservas habidas y por haber, disfrutamos como enananas nuestra visita. 






















Y ya tenemos nuestro objetivo en la vida: VIVIR. Pero vivir de verdad, disfrutando cada segundo de las cosas que nos llegan. Compartiendo y viviendo el día a día tal cual llega. 

Pensaréis que es algo utópico e inalcanzable. Pero tenemos que deciros que NO, que esa vida es posible, y nosotras hemos tenido la fortuna de verlo y darnos cuenta que si queremos podemos, y nosotras queremos!

Queremos una vida tranquila, donde podamos cosechar nuestras verduras y frutas, donde podamos compartir esa comida y hacer un intercambio con los vecinos, queremos vivir en un lugar donde podamos dejar la casa abierta sin que nos de un infarto por si entran los ladrones (o algo peor), queremos vivir acorde con nuestra naturaleza humana, siendo sociables y amables con el prójimo, queremos simplemente una vida tranquila y feliz.



Repetimos, no es algo utópico, es posible, y queremos por supuesto poder hacerlo en nuestro país de origen. (quizá esto último si que sea algo imposible, y es una pena).

En fin, después de todo este sentimentalismo hacia una vida sencilla y fácil, y después de despedirnos de nuestros Yayos con una lagrimita y el maletero repleto de comida, nos fuimos a casa de unos amigos de los Yayos cerca de la ciudad de Picton, donde cogimos el ferry. 

Un pequeño apunte, los amigos de los Yayos, Jack y Rose, fueron encantadores con nosotras, nos recibieron con los brazos abiertos y una barbacoa riquísima de salchichas, costillas de cerdo, ensalada, judias verdes y patata asada. Y al fin pudimos realizar nuestro sueño y dormir en una caravana como dios manda. No tenían una habitación de sobra, pero tenían una caravana preciosa donde pasamos la noche encantadas de la vida.



1 comentario: