Después de un día duro de ejercicio, mucho MUCHO frio y tragar casi todo el océano Pacífico, me encuentro en mi piso a la familia de uno de mis compis y una super fiesta montada en la casa de mis vecinos.
Pensé que no podría aguantar ni un minuto más despierta, pero resultó que soy un AS en eso de colarme en las fiestas, y yo sin saberlo!
Tras una larga ducha caliente y volver a sentir de nuevo los dedos de mis pies, decido ponerme el único vestido arreglado que me he traído, un poco de pintalabios y me lanzó a la fiesta que tenían montada mis vecinos. Basicamente me animé a ir porque mi venta da justo a su patio, y pensé:
If you can't beat them, join them!
¡Si no puedes vencerlos, únete a ellos!
If you can't beat them, join them!
¡Si no puedes vencerlos, únete a ellos!
Su casa es un tanto curiosa, porque está esponsorizada por una marca de bebidas energéticas y por lo tanto las fiestas corren a cargo de esta marca, con DJ incluido. Vamos que era una fiesta en toda regla.
Lo mejor para pasar inadvertida en una fiesta a la que no te han invitado es empezar a hablar con todo el mundo, preguntar por el dueño de la casa, que en mi caso iba un poco ebrio, y gracias a eso, tuve barra libre toda la noche y disfrutar como si no hubiera un mañana.
La noche no podría ir mejor, cuando me encuentré de frente al estudiante de medicina de ojos verdes, moreno y fuerte. ¡Qué suerte la mia! tras la semanita con la muela, tocaba un poco de aire fresco.
Me preguntó que como es que estaba en la fiesta y sin pensarlo, se me escapó y le dije que en verdad me había colado. Menos mal que le hizo gracia y no pensó nada raro.
Me preguntó que como es que estaba en la fiesta y sin pensarlo, se me escapó y le dije que en verdad me había colado. Menos mal que le hizo gracia y no pensó nada raro.
Por fin hemos cruzado números y de más redes sociales para estar al tanto y espero que la próxima vez que le vea no sea de casualidad, si no porque me invite a tomar unas cañitas.
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