sábado, 13 de octubre de 2012

Lavadora nueva, ropa nueva

Es increíble lo que es capaz de hacer una lavadora.

Cuando estuve en Oxford, la ropa me encogió considerablemente un par de tallas. En Amsterdam, la ropa cogió un tono rosado, afortunadamente sólo me pasó la primera lavada, y se destiñó más o menos uniforme, por lo que no daba tanto el cante. 

Sin embargo, aquí en Nueva Zelanda, por desgracia tanto la lavadora como la secadora, son del año de la tana. Sin ningún tipo de regulador de agua fría/caliente, ropa sensible y ese tipo de cosas. Funciona a suerte.
He de reconocer que un poco de culpa sí que tengo. La electricidad es tan cara que, junto con mis compañeros, hay un acuerdo no escrito, de no abusar de lavadora y secadora, así como tampoco de calefacción, pero bueno ese es otro capítulo que me trae loca. El caso es que como mucho pongo una lavadora a la semana, por lo que me veo "obligada" a mezclar ropa blanca con color.

Actualmente, mi ropa tiene un aspecto horrible, una mezcla entre azul marino y morado, tirando a manchas de grasa que no se van nunca y con un par de agujeros. Gracias a mi madre, que no me traje nada delicado, por lo que lo más frágil que tengo son los pantalones vaqueros, que por fortuna no es necesario lavarlos con frecuencia, o por lo menos yo no lo hago.

He aquí mi conclusión, cada lavadora es un mundo. Cada vez que la uso cruzo los dedo, no es broma, y hago una porra interior de cómo saldrá la ropa.

Luego llega el momento de secar la ropa. Cuando hace sol, la tendemos fuera. ¿Mi problema? todo el vecindario sabe de qué color es mi ropa interior. ¿La causa? el tenderete está situado en el jardín de mi casa, que casualmente da a todo el campus de la universidad, así como a la casa de mis vecinos. No podría estar peor situado la verdad. 

Así que mamá, he de darte de nuevo las gracias, por regalarme ropa interior antes de venir, y no seguir usando las braguitas de primark con agujeros, aunque desteñida, tengo ropa interior mona. Publicaría una foto, pero no creo que sea de muy buen gusto, y no quiero recibir un email "amenazador" por parte de algún miembro de mi familia, (papá). 

Aquí os dejo un par de consejos, que según mi experiencia son muy útiles:
  • Antes de usar una lavadora "nueva", lava solo un par de camisetas para probarla.
  • Si el tenderete está a la vista, comprar ropa interior apropiada y no la típica braga faja, que sí, serán muy cómodas, pero te aseguras no ligar con tu vecino estupendo.
  • Recordar que el suavizante no lava, es más bien para dejar bueno olor que otra cosa, es necesario detergente. (Parece obvio, pero yo pensé que venía un 2 en 1 o algo así, como algunos champús)

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